Tweet Ayúdame a Olvidar el Pasado: Capítulo 4 Tweet

miércoles, 30 de octubre de 2013

Capítulo 4

Narra Heather.

—Ahora cierra los ojos Justin.—Suspira y me hace caso, cerrándolos lentamente.—Quiero que te relajes, que imagines que estás en tu lugar favorito en el mundo con una persona a la cual quieras y aprecies mucho.—se acomoda en su cama.—Tienes que estar tranquilo, relájate lo máximo que puedas. Como si sólo existierais tú y esa persona.—me quedo callada y veo como de sus comisuras tira una graciosa y bonita sonrisa.
No puedo evitar sonreír, no tengo idea alguna de lo que me pasa con este chico...
Se le ve tan relajado, cómodo, feliz... Su sonrisa blanqueada es hermosa, por qué no decirlo.
—Esa persona te quiere, te quiere con locura. No estás sólo como tú crees. Tienes a esa persona agarrando tu mano fuertemente, la llevas en tu corazón y ella te lleva a ti en el suyo.—agarro una de sus manos y veo como se tensa un poco, pero luego se relaja de nuevo.
Joder, ¿qué coño me pasa? Tengo toda la pinta de que este chico tímido me empiece a gustar. Pedófila, que tiene 19 y tú 23.
Me da un ligero apretón en la mano y me estremezco, no sé por qué. Será porque te lo dio él.
Miro con atención su rostro.... es realmente guapo. Labios perfilados, regordetes y rosados; pestañas largas y rizadas; nariz redonda, ni muy fina ni muy ancha...
—Ahora quiero, que te despidas de esa persona con un fuerte abrazo, y que abras los ojos lentamente cuando yo diga "Ya".—espero unos escasos segundos.—Ya.—abre lentamente sus ojos mieles y directamente me mira a mí. Sonríe leve y le devuelvo la sonrisa.—¿Bien?—asiente.
Mi móvil empieza a sonar y me levanto de la silla. Voy hacia el escritorio y lo cojo, descolgando.
—¿Si?
—Heather, ven corriendo al hospital.—la voz de mi hermano es angustiada. Me asusto.
—¿Qué pasó?—pregunto nerviosa.
—Papá...—cojo mi bolso, sigo con el móvil en la oreja.
Voy hacia Justin.
—Me tengo que ir, mañana nos vemos.—me mira curioso y asiente, salgo cagando leches de allí.

·

—Tiene que haber alguna forma de encontrar un puto donante.—no puedo luchar más contra mis lágrimas, y caen todas de golpe.
—Lo siento, pero tardaríamos mucho y su padre no aguantará tanto. Podrán verlo por última vez.—y se va. Limpio mis lágrimas y Ryan me abraza.
—Heather, papá está sufriendo, mejor que descanse que siga así. ¿No crees cariño?—dice intentando hacerme entrar en razón. Asiento levemente y me besa en la frente.—Eso es, entra tú primero.

Narra Justin.

Termino de comer el pescado, bebo un poco de agua y oigo la puerta de casa, unida a una risa femenina. Me incorporo del banco de la barra y veo a mi hermano con otra chica por el pasillo.
Me miran los dos y me encojo de hombros.
—¿Quién es?—oigo susurrar a la rubia.
—Mi hermano.
—Está bueno.—arqueo una ceja y los vuelvo a mirar.
—Sí lo que sea, vamos.
—Espera, queda mucha noche Jack.—la chica entra en la cocina como si nada de la mano de mi hermano y se sientan los dos a mi lado.—Hola guapo.—miro a mi hermano y se encoje de hombros.
Alzo la cabeza un segundo en forma de saludo. Sonríe.
—Cuando acabe con tu hermano mi turno, puedo hacerte descuento por familia cariño.—se levanta y se pone detrás mía, pasando sus brazos por mi pecho y demás.
Tenso la mandíbula.
—Sam.—mi hermano se percata y la chica deja de toquetearme.—Vamos mejor, a mi hermano no es que le guste.... esto.—se van y me levanto del banco, recogiendo todo.


Le hago un nudo a la bolsa de basura y la cojo. Salgo de casa y me dirijo al contenedor, abriendo este y tirando la bolsa dentro.
Dirigiéndome de nuevo a mi casa, veo a una figura femenina sentada en la acera frente a mi casa. Frunzo mi ceño y por el pelo la reconozco.
Voy hacia ella y me siento a su lado, asustándola. La miro y tiene su cara empapada y roja. 
Canción.
—Te preguntarás qué hago aquí, sola y llorando frente a tu casa.—suelta un pequeño sollozo.—Cuando me fui tan rápido ayer, era porque mi padre se estaba muriendo. Y pues no se pudo hacer nada, dios decidió llevárselo ya. Con tan sólo 54 años.—se encoge de hombros y con su manga limpia las lágrimas de sus mejillas rojas.—Y me sentía muy sola, y no sabía dónde ir. Vine aquí, pero no sabía si os iba a molestar con mis estúpidos problemas, pero de verdad necesito a alguien ahora mismo.—suspira y echa su rojo pelo hacia atrás, mientras intenta contener lágrimas de sus ojos verdosos.
Me levanto y le cedo mi mano derecha. Ella mira ésta y la acepta, la ayudo a levantarse.
Con mis pulgares quito el resto de lágrimas que dejó en sus mejillas y me da una sonrisa triste. Le hago un gesto con mi mano, para que ande ella delante. 
Me hace caso y entramos en mi casa.

·

Le doy la taza de leche caliente y la coge, añadiendo un 'gracias' en un susurro. Me siento a su lado de la cama y bebe un poco.
Deja la taza entre sus manos y suspira.
—Es tan triste que una persona tan buena se vaya antes de lo previsto.—murmura con la voz ronca. Asiento, de acuerdo con ella.—Nunca tuve muy buena relación con mi padre.—me mira y puedo ver la tristeza nadar en las piscinas de sus ojos verdes.—Y justo cuando quería empezar de nuevo con él, dios se lo lleva de repente...—niega con la cabeza, una sonrisa sarcástica aparece en sus labios finos.
Agarro su mano y le doy un pequeño apretón, para que sepa que estoy ahí con ella, que no está sola...
Me mira e intenta sonreír, aunque sólo le sale una mueca. Le regalo yo una sonrisa y ahora es cuando sonríe.
Suelto su mano y le hago una seña de que espere un segundo. Me levanto y cojo una libreta de mi escritorio. Arranco una hoja y cojo un bolígrafo.

Narra Heather.

Veo como escribe algo, y luego se acerca a mí, cediéndome la hoja. La cojo y al leerla sonrío al instante.

'Tu padre no querría verte así por él. Sonríe, tienes una sonrisa preciosa.'

Lo miro y me mira sonriendo. Me levanto y dejo la taza en el escritorio, me abalanzo a él, abrazándolo con tanta fuerza que me duelen hasta las tetas de apretarme a él.
Me sigue el abrazo y no puedo controlar mis lágrimas, salen por sí solas.
—Gracias, de verdad. Eres un gran amigo Justin.—susurro, soltando un sollozo. Acaricia mi espalda con una de sus manos y siento como un escalofrío comienza por mi espina dorsal, expandiéndose por todo mi cuerpo. 
Nos separamos un poco, y no sé lo que pasa... Mis manos se mueven hasta su nuca y nos quedamos mirándonos a los ojos. Trago saliva, sus ojos son comunes pero preciosos. 
Desvío mi mirada a sus labios. 
Entreabre sus labios, y veo como su labio inferior tiembla. Y entonces es cuando pego mis labios a los suyos. 
Sólo un toque de labios, y me separo de él. 
—Lo siento. Me dejé llevar.—doy un paso atrás y él lleva su mano a su nuca, rascándola. Niega con la cabeza, quitándole importancia.—Me voy a ir yendo.—asiente y cojo mi bolso de la silla de su escritorio.
Salimos de su habitación y oigo unos gemidos. Me giro a Justin y él se encoje de hombros. Se me escapa una risa y seguimos andando hacia la puerta. Voy a abrirla, cuando él se me adelanta y me la abre. Qué mono.
—Justin, muchísimas gracias por aguantarme. Y siento lo del beso, no entiendo qué me pasó.—me regala una pequeña sonrisa y nos abrazamos. Se está tan bien en sus brazos, es como flotar en una nube.
Nos separamos. Me guiña un ojo y sonrío. 

Me giro y empiezo a caminar, alejándome con una sonrisa triste en mi cara.
Ese chico realmente es especial, muy especial.

______

RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo. 


Vale, sé que tardé mucho para luego subir esta kk de capítulo. Pero recordad que escribo 4 novelas a la vez y me cuesta mogollón, pero es un reto que me puse a mí y a mi imaginación. Haber hasta dónde puede llegar....

Espero que os haya gustado al menos, no está tan mal, ¿no? Pues nada, como siempre dejarme vuestra opinión por twitter o comentar en el blog y por favor votar las reacciones de abajo. Gracias por ser pacientes, de verdad.

Donna Scars ♥

No hay comentarios:

Publicar un comentario